El burro, el niño y el viejo

05/07/2011

Eran un anciano y un niño que viajaban con un burro. Caminando al lado del animal cuando atravesaban un pueblo. Un grupo de niños se rió de ellos gritando:

-¡ Mirad qué par de tontos! De manera que tienen un burro y van los dos andando. Por lo menos el viejo podría subirse al él.

Entonces el anciano se subió al burro y ambos siguieron la marcha. Al pasar otro pueblo, algunas personas se indignaron al ver al viejo sobre el burro y dijeron:

– Parece mentira. El viejo sobre, cómodamente sentado en el burro y el pobre niño, caminando.

Viejo y niño intercambiaron sus puestos. Al llegar a la siguiente aldea, la gente comentó:

-¡ Esto sí que es intolerable! El muchacho, sentado en el burro y el pobre anciano, caminando a su lado.

Puestas así las cosas, el viejo y el niño se subieron al burro. Poco después venía un grupo de campesinos por el camino. Les vieron y les dijeron:

-¡ Es vergonzoso lo que hacéis ! Vais a reventar al pobre animal.

El viejo y el niño tomaron la determinación de cargar al burro sobre sus hombros, pero entonces la gente se mofó de ellos diciéndoles:

– Nunca vimos una gente tan boba. Tienen un burro y en lugar de montarlo, lo llevan a cuestas.

De repente el burro se revolvió con fuerza y se desplomó a un barranco, hallando la muerte. El viejo instruyó al muchacho:

-Querido mío, si escuchas las opiniones de los demás y le haces caso, acabarás más muerto que este burro. ¿ Sabes lo que te digo?. Cierra tus oídos a la opinión ajena. Que lo que los demás dicen te sea indiferente. Escucha únicamente tu corazón.

(autor anónimo)



4 Comentarios a “El burro, el niño y el viejo”

  1. saidjose dice:

    Esta fabula ya tenia mucho tiempo que le leí en la primaria, la moraleja es muy cierta, nada de lo que hagamos tiene contenta a la gente,

  2. @antonysama dice:

    tu solo sigue “poniendole un mundo” @tron en tu labor a favor del software libre que los envidiosos no podran simplemente empañar tal labor!

  3. Andres dice:

    Un grupo de ranas viajaba por el bosque, cuando de repente dos de ellas cayeron en un poso profundo. Las demás se reunieron alrededor del agujero y cuando vieron lo hondo que era, le dijeron a las caídas que, para efectos prácticos, debían darse por muertas. Sin embargo, ellas seguían tratando de salir del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras les decían que esos esfuerzos serían inútiles.

    Finalmente, una de las ranas atendió a lo que las demás decían, se dio por vencida y murió, la otra continuó saltando con tanto esfuerzo como le era posible. La multitud le gritaba que era inútil pero la rana seguía saltando cada vez con más fuerza, hasta que finalmente salió del hoyo. Las otras le preguntaron: “¿No escuchabas lo que te decíamos?” La ranita les explicó que era sorda y creía que las demás la estaban animando desde el borde a esforzarse más y más Para salir del hueco.

  4. David dice:

    pues en realidad es una historia que nos relata sobre este viejo que hace lo que las personas le dicen, nosotros no debemos de hacerlo, no importa lo que la gente diga, si lo creemos conveniente

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