Creer que esa frase define a un grupo de personas es el primer error que comete mucha gente, casi siempre con resultados muy negativos para los grupos de personas que la conforman. Para algunos estos perjuicios son ignorados, obviados, asumidos o, en el peor de los casos: visto con sorpresa.
Existen muchos organismos vivos dentro de “la Comunidad del Software Libre de mi país” como para que se le intente delimitar con tiza y saber dónde empieza, dónde termina y cual es su núcleo. La gran cantidad de las veces en la cual se usa ese término se cree que se está hablando de ese núcleo, que es inexistente, inasible, dinámico y orgánico, aunque muchos vínculos simbólicos apunten a él como un ente específico.
Pero hay algo que sí podemos definir, catalogar y colocar en estantes con etiquetas que definen, sin temor a la simplificación generalizante, con toda propiedad y cabalidad, el contenido de cada envase (arquetipo).
Intentaré definir una de las manifestaciones de ese supuesto núcleo que compone a “la Comunidad del Software Libre de mi país”: LOS ACTORES Y ACTRICES DE REPARTO. En este punto es bueno recordar que no existen los protagonistas y es bueno que no existan. A veces algunos miembros protagonizan una charla, una propuesta, un evento, un proyecto, un desarrollo, etc., pero no existen los protagonistas de “la Comunidad del Software Libre de mi país”.
Aunque no son los protagonistas (pero les gustaría serlo), hay cientos de tipos posibles de actores y actrices. Estos se subdividen en miles de ellos y cada uno como es la naturaleza del ser humano presentan diferencias entre sí, pero similitudes generales en la especie. En todos los países pueden encontrarse estas representaciones.
Me atreveré a definir algunos y quiero en este punto recordar lo siguiente: mucha gente cree que cualquiera de ellos define a la Comunidad del Software Libre en su integridad o por lo menos representa suficientemente bien al resto de los integrantes de la misma:
Los ejemplos que doy no son los que mejor dejan parada a “la Comunidad del Software Libre de mi país” porque precisamente quiero describir aquellos perfiles que por creerse representativos son en muchas oportunidades causa de un problema mayor. Hay muy buenos ejemplos y perfiles maravillosos, saludables y productivos, pero veamos estos curiosos casos.
“la Comunidad del Software Libre” de mi país, además de ser algo etéreo, inasible y dinámico y orgánico, tiene cosas muy muy buenas y gente muy valiosa. Sin embargo quiero subrayar estos perfiles que he visto y que aunque casi todos son minoría (uno de ellos sí es muy asistido) hablan por el resto de forma tal que se pudiera pensar que “la Comunidad del Software Libre de mi país” es básicamente un grupo conformado por gente como:
- El tecnófago: Todo el día escribe Dents, Correos en listas con nombres que terminan en “-dev” o comienzan con “l-”, su perro se llama “Kernel”, sus loro se llama “speex”, tiene una obsesiva necesidad de que todos sepan que la última versión de tal o cual programa ahora trae soporte para la tecnología tal. Le parece una de las cosas más importantes en su vida que se publique una nueva versión de GCC o de un lenguaje de programación que no le deja dormir por semanas enteras. No le gusta vestir de traje formal, muchas veces usa pelo largo y/o barba y no le gusta tener horarios. Si alguien se atreve a darle un trabajo con horario y vestimenta obligatoria, tratarán de ir contra, ese villano sistema de autómatas que los contrataron y lo más probable es que los autómatas terminen arrepentidos por haberlo sacado de su nicho ecológico, creyendo que un talento pudiese rendir mejores frutos que los “chats”.
- El peligroso: este parece ser del tipo anterior (el tecnófago) pero a diferencia de éste no sabe NADA de lo que habla con aparente profundidad y conocimiento del área. Se suele inmiscuir en proyectos importantes y hace mamarrachadas memorables que además de pasmar los proyectos mismos, derrochan presupuestos y dejando bien en claro que “ellos son de la comunidad del Software Libre” se van, casi siempre echándole la culpa al que tiene que dar la cara a las autoridades o superiores de su institución.
- La Contradicha: Es alarmante la gran cantidad de ellas en “la Comunidad del Software Libre de mi pais”. Son una cantidad a veces pŕeocupante presente en el movimiento del Software Libre. Se especializan en hablar de Software Libre refiriéndose a desarrollos de los cuales sólo se tienen binarios con licencias privativas, patentes y acuerdos de DRM. Dicen que sólo usan Software Libre, pero usan Software Privativo también (están en su libertad de escoger
usar Software Privativoque el Software Privativo lo use a él, pero decir que usan sólo Software Libre es una contradicción problemática para el movimiento). Dicen que ellas son de “la Comunidad del Software Libre de mi país” (expresión de “o sea: jelou” en este momento), pero desprecian los términos de la licencia GPL diciendo que las nuevas versiones “no son tan buenas” o no están de acuerdo con la filosofía GNU alegando que es fanática, radical e incluso se les oye decir frases como “la licencia GPL no es tan libre como dicen, porque no me permite usar Software Privativo” o la máxima por todos recordada “Software Libre comprende el Software que es Libre y el que no es libre también”. Estas personas casi siempre hablan mal de Richard Stallman o su nombre le busca algún sarcasmo con creatividad y espontaneidad, ofendiéndolo o ridiculizándolo sin el menor respeto. Cuando alguien asegura que “el peor problema que tiene el movimiento del Software Libre no es el Software Privativo”, ellas no entienden la frase y no creen que sea con ellas ni que les aluda de ninguna forma directa o indirectamente. - El pimentón: este es el más resaltante de todos y, a su manera de ver las cosas, uno de los más famosos e importantes de la Comunidad. En realidad su trabajo consiste, como su nombre lo dice, en estar en todos los guisos. Escribe en cuanta lista de correos existe opinando sobre todos los temas que se tocan y en todos los hilos que se abren. Está inscrito en todos los eventos, grupos, proyectos e iniciativas de Software Libre de su país y en algunas internacionales. Nunca tiene ningún aporte específico o son contados y breves los que alguna vez haya dado realmente, pero todos conocen su nombre y saben que “el está allí”. Forma parte de todas las reuniones a las cuales puede asistir (si son virtuales va a todas), pero a la hora de asignar responsabilidades desaparece inadvertidamente o toma muchas (para estar en las comisiones) que no cumple y hacen que “la Comunidad del Software Libre en mi país” sea floja, irresponsable o que le gusta hablar y proponer cosas que nunca llegan a convertirse siquiera en una versión de pruebas.
- El Inflamador (flamer, en inglés): su principal aporte es escribir flames y discutir con todos sobre lo que sea. Espera como buen cazador que salga una presa incauta y que proponga cualquier idea o que plantee cualquier pregunta o manifieste cualquier punto de vista. Entonces él esboza correos muy extensos y elaborados donde además de estar en desacuerdo, subraya los problemas y los magnifica. Si tiene acuerdos con sus interlocutores dice cosas como “fuiste lo suficientemente inteligente para entenderme” o “estoy de acuerdo, al parecer finalmente eres listo” o peor aún “estaría de acuerdo con esto que acabas de decir, si no fuese porque estás omitiendo la parte más importante de mi magnífica intervención anterior”. Les encantan los correos donde cada párrafo o frase se comenta con otros párrafos y frases en correos largos, pavosísmos, infructuosos y que en la mente del Flamer le dan abolengo entre sus lectores. Casi siempre estos correos son leídos por los dos que se pegan, mas unos pocos que tienen paciencia para tanto byte empleado de esa manera
- La Windowsera de Closet: Esta sujeta habla de Software Libre en todas las reuniones con sus colegas, pero no usa el sistema o tiene en una partición muy olvidada de su disco una instalación de SUSE que ha levantado como dos o tres veces, ha jugado los jueguitos que vienen por defecto y ha vuelto a reiniciar a su sistema defectuoso e inseguro pero conocido. Regularmente es el tipo de persona que se encuentra en los departamentos de tecnología y que ponen todas las trabas posibles para que no se hagan migraciones a Software Libre. De él no hace falta hablar mucho: todos los conocemos. La mayoría de ellos están necesitados de que se les integre y se les termine de ayudar a usar Software Libre. Muchas veces consiguen ese apoyo, aunque otras veces los que pueden ayudarle están ocupando todas sus energías en hacer que “la Comunidad del Software Libre de mi país” sea conocida por su actividad en uno de los otros perfiles que se describen en este artículo.
- El talibán radical: Ofende, ridiculiza y escarmienta a todo aquel que no use su distribución y sus lenguajes de programación preferidos. Como sabe que la verdad absoluta le asiste y que cuando pase de esta vida se sentará a la izquierda de Papá Dios (piensa que su humildad no le permite pedir de entrada el asiento de la derecha, pero si se lo ofrecen lo aceptaría con la convicción de que estaba reservado para su llgada). Casi siempre es un buen orador y da charlas muy buenas sobre los temas que domina, pero pocos usuarios se captan con su presencia, pues un usuario de otra distribución es “inferior” o si es usuario de Windows simplemente no merece que le sea dirigida la palabra. Muchos usuarios suelen ser de la “Debian Way of life” la cual en mi país también se hizo sentir, pero no son los únicos pues se les ven usando todas las distribuciones. Suelen acompañar sus eventos hablando en la primera charla de “qué es [coloque aquí el nombre de la distribución]” ante un público que casi siempre ignora “qué es Software Libre”
- Las de Siempre (OMDE): el nombre de esta categoría se lo debo a mi amigo Oscar Valenzuela de Chile, quien en su venida al país dijo que allá había un grupo que era llamado así. En ese momento me di cuenta que “las de siempre” son una organización inconsciente mundial de doñitas. Todas y cada una de ellas sin saberlo son representantes de una organización global. Se caracterizan por quejarse de todo lo que hacen las demás personas, son activamente detractoras de el resto, dan (sin saberlo) publicidad a los proyectos que adversan y en todo momento gastan sus energías en señalar y nombrar a quienes aborrecen. Casi siempre carecen de verdaderos productos y resultados propios (en todos los casos estudiados ninguna Doñita supo diferenciar un producto de un resultado) y los que tienen los usan de comodín y de excusa para el resto del año o de la década. Nunca han dejado de quejarse porque alguien haga lo que ellas no hacen. Les molesta fuertemente que alguien haga algo y se dedican con fervor y disciplina a criticar cualquier propuesta, producto o resultado que no venga de ellas mismas. Trabajan en grupitos de 3 o 4 y dicen ser grandes comunidades nacionales o regionales.
- El pesetas: también llamado el Pay Per View o (peiperviú) es el típico sujeto que viene del mundo dende el capital debe estar por encima de cualquier otra premisa y discutirlo sería ser comunista, perdedor o en las casos más patéticos se muestran pertenecientes a la generación más boba de mi sociedad cuando usan la palabra “bohemio” para catalogar a quien simpatice con la sociedad por encima del capital. Suelen ser personas que han superado los cincuenta años o están cercanos a cumplirlos. Se les ve poco en los eventos de Software Libre (con sus excepciones) pero en todas las reuniones con sus colegas ponen voz de locutor pasado de moda, para decir que ellos perteneces a “la Comunidad del Software Libre de mi país”. Estos por cierto no son tan dañinos para el movimiento del Software Libre, puesto que este no se riñe con cualquier modelo económico. A veces incluso son quienes toman las decisiones que hacen posible un evento o un patrocinio, pero el mensaje que difunden entre sus iguales es que el Software Libre es sólo un modelo de negocios o un nicho donde hay un poco de curiosos y particulares hippies con los que se puede hacer dinero.
- El limpio: Enemigo natural del ejemplo anterior, este es un miembro de “la Comunidad del Software Libre de mi país” que señala fuertemente quien haga vida en el Software Libre y que pueda vivir bien con su actividad. Mientras mejor viven algunos del Software Libre, éste perfil se dedica a dar la impresión que el Software Libre debe ser gratis y que todo aquello que tenga que ver con el dinero es pecaminoso, sucio, anti-ético y está por lo tanto en contra del Software Libre. Es el ejemplo que usa el perfil anterior (El Pesetas) para convencer a sus amigos de que no es buena idea apoyar al Software Libre.
Afortunadamente ninguno de ellos representan oficialmente ni representan arquetípicamente a “la Comunidad del Software Libre de mi país”. Pero en muchos casos los que se acercan al Software Libre se topan con algunos de estos perfiles y creen haber conseguido en gran parte conocer la naturaleza de “la Comunidad del Software Libre de mi pais”.
Yo en parte pertenezco a veces a alguno de estos arquetipos, pero puedo decir públicamente que las veces que he sido tal persona me avergüenzan profundamente. Triste es que alguien crea que es una gracia o es poco relevante ser conocido como uno de estos perfiles o haber dado la impresión al resto de la gente que todos somos como ellos.
…pero “la Comunidad del Software Libre de mi país”, etérea y todo, es la mejor causa a la que haya podido unirme. Con algunas desagradables excepciones, tristes, olvidadas, mediocres y de pocos resultados que se recuerden con agrado por muchos, “la Comunidad del Software Libre de mi país” es un espacio donde he conocido a los mejores amigos que comparten conmigo día a día mis conexiones en Internet.
A ellos mis respetos y mi dedicación.

Simplemente una radiografía cruda y real a nuestras comunidades latinoamericanas de Software Libre.
Una excelente lectura, la cual comparto plenamente y que a su vez nos hace un llamado a reflexionar acerca de nuestro actuar como miembros de esta “Comunidad del Software Libre”.
Salu2!
Es cierto que existen y se notan esos grupos de personas, pero tambien hay otros grupos de personas, las llamadas hormiguitas, de esas tambien hay bastanes y son los que basicamente mantienen viva a la comunidad
Demasiada buena tu reflexión, creo que nadie se salva de haber estado en alguno de los arquetipos que defines, y solo seremos una real comunidad cuando aceptemos esos errores y luchemos por enmendarlos. Te apoyo cuando dices: “la Comunidad del Software Libre de mi país”, etérea y todo, es la mejor causa a la que haya podido unirme.
Es fácil plasmar lo feo, lo malo y lo decadente de las personas que hacen vida en estos grupos pero lo más dificil es reconocer los logros, avaces y grandes contribuciones. Conozco un monton de personas que trabajan incondicionalmente en proyectos de SL a nivel mundial (mucho software que usamos día a día todos) pero se les reniega porque no colaboran con proyectos “particulares” en Venezuela.
Octavio ¿En cual de estas categorías me encuentro yo?, sería interesante saberlo.
Veamos…
La verdad cuando escribí esto tuve algunos personajes específicos en mente pero ninguno de los perfiles fue inspirado en tí. Eso fue principalemente porque hay peores conductas que he visto en “la Comunidad del Software Libre de mi país” que las que he visto en tí y la diferencia marcada (y mantenida) que tengo contigo afortunadamente a pocos les hace daño (es más, creo que a ninguno) o les importa (creo que a la mayoría o a todos les tiene sin cuidado el suceso). Como muchos calzas en “el contradicho” puesto que te he escuchado hablar mal de RMS públicamente, pero no eres una expresión arquetípica de este tipo, puesto que es muy generalizado este absurdo comportamiento. Lo más probable es que habría que hacer un perfil aparte cuyo nombre no se me ocurre aún en donde se describa esa gente que está en el movimiento del Software Libre y ve que alguien consigue un grano de maíz, le toca pilarlo con poca ayuda, le toca amasarlo con poca ayuda, le toca cocinarlo con poca ayuda, y finalmente te unes al grupo de los que discuten de qué nos vamos a comer la arepa y está de acuerdo en dejar por fuera al que la cocinó, puesto que la masa le quedó chimba.
Quinto párrafo: “protagonistas” en vez de “protagonostas”. Muy bueno el post. Saludos.
Buenas reflexiones,
Sin embargo en ese contexto nos movemos, pero siempre debemos tener la meta clara, avanzar hacia la utopia de la Soberanía Tecnológica del país, y las comunidades de software libre tienen un rol importante, ojalá cada día más personas estemos claros en ese objetivo.
Saludos
Buenas reflexiones, cómica, pero a la vez insultante, lo digo cuando te refieres a la palabra “Talibán” como un tipo que solo pelea y pelea, sería un insulto a dicha grupo étnico.
De resto, todo bien, creo, solo faltaría dedicar una definición al “erudito”, pero habría mucha tela que cortar.
Saludos.
Gracias por tu aporte.
Ciertamente he usado ese término de forma sesgada. Quizás es mejor decir “fundamentalista”.
No cabe duda que la verdad duele.. excelente post.. Saludos